Grados y tipos de lipedema

El lipedema se clasifica en diferentes grados y tipos en función de su evolución y de las zonas del cuerpo afectadas.

A medida que el lipedema avanza a través de estas etapas, el nivel de dolor, sensibilidad, hinchazón y acumulación de grasa puede aumentar. Conocer estas diferencias es clave para entender la enfermedad y valorar el tratamiento más adecuado en cada caso.

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Grados del Lipedema

Los grados del lipedema indican el nivel de evolución de la enfermedad. A medida que avanza, pueden aumentar la acumulación de grasa, el dolor y la afectación funcional.
Grados lipedema

Grado 1

En esta fase inicial, puede resultar difícil distinguir el lipedema del exceso de grasa en la parte inferior del cuerpo. El médico especialista busca ciertas características, entre ellas:

– Grasa adicional en las nalgas, los muslos y las pantorrillas, pero no en los tobillos o los pies.
– Dolor resultante de una presión firme en la zona afectada.
– Piel y tejido que no se hunden al presionar la zona con el dedo.

Aunque la piel suele tener un aspecto liso, pueden comenzar a aparecer molestias leves, sensibilidad al tacto y tendencia a la aparición de hematomas. En muchos casos, esta fase pasa desapercibida o se confunde con cambios normales en la distribución de grasa corporal.

Grado 2

En esta fase, la acumulación de grasa se vuelve más evidente y la piel puede mostrar una apariencia irregular. Puede haber sensibilidad al tacto y algunos pacientes experimentan dolor leve a moderado. Los signos de la fase 2 son:

– Depósitos de grasa o nódulos bajo la piel
– Decoloración y aspecto desigual o abultado de la piel

La textura cutánea se vuelve más irregular, con un aspecto similar a “piel de naranja”. Las molestias pueden aumentar, especialmente al final del día o tras periodos prolongados de pie, y la enfermedad comienza a ser más visible.

Grado 3

La acumulación de grasa es más pronunciada y puede haber una mayor deformidad de las extremidades afectadas. El dolor y la sensibilidad aumentan significativamente, y puede haber un mayor riesgo de desarrollar complicaciones como el linfedema. Los signos clínicos de esta fase son:

– Exceso de grasa desde las nalgas hasta los tobillos
– Grandes depósitos de grasa alrededor de las rodillas
– Pliegues de piel y grandes masas de grasa que producen deformidad

En esta fase, la afectación es más evidente tanto a nivel estético como funcional. Pueden aparecer limitaciones en la movilidad, sensación de pesadez constante y un impacto mayor en la calidad de vida de la paciente.

Grado 4

Este estadio avanzado también se conoce como lipo-linfedema. La enfermedad puede tardar años (más de 10) en llegar hasta este estadio. Con el tiempo, los depósitos de grasa del lipedema pueden bloquear o dañar los ganglios linfáticos, impidiendo que el líquido linfático drene correctamente. En este punto, puede experimentar:

– Hinchazón de toda la parte inferior del cuerpo, incluidas zonas que antes no estaban afectadas, como los tobillos y los pies.
– Distribución desigual del tejido graso anormal en las piernas, lo que puede provocar dificultades de movimiento.
– Desarrollo de lipedema en los brazos

En esta fase, la inflamación y la acumulación de líquido pueden agravar los síntomas, aumentando la sensación de pesadez, el dolor y las dificultades funcionales. Es una etapa avanzada que requiere una valoración médica especializada para definir el tratamiento más adecuado.

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Tipos de Lipedema

Los profesionales médicos clasifican el lipedema en cinco tipos diferentes en función de su localización en el cuerpo.
Tipos de lipedema

Los tipos de lipedema se clasifican según la zona del cuerpo donde se acumula el tejido graso. Esta clasificación permite identificar mejor la enfermedad y orientar el tratamiento de forma personalizada.

– Tipo I: La grasa se localiza entre el ombligo y las caderas, afectando principalmente a la pelvis y los glúteos.
Es frecuente que pase desapercibido en fases iniciales o se confunda con una distribución grasa habitual.

– Tipo II: La grasa se distribuye desde la pelvis hasta las rodillas.
Es uno de los tipos más comunes y suele generar una desproporción evidente entre la parte superior e inferior del cuerpo.

– Tipo III: La grasa comienza en la pelvis y se extiende hasta los tobillos.
Puede aparecer un “manguito” de grasa en la zona del tobillo, siendo una característica muy representativa de este tipo.

– Tipo IV: La grasa se localiza en los brazos, desde los hombros hasta las muñecas.
Puede presentarse de forma aislada o asociada a los tipos de las piernas.

– Tipo V: La acumulación de grasa se concentra entre las rodillas y los tobillos, predominando en las pantorrillas.
Es menos frecuente y puede confundirse con otras alteraciones circulatorias.

Algunas personas presentan una combinación de varios tipos de lipedema, siendo más habituales las asociaciones entre Tipo II y IV o Tipo III y IV. El Tipo V es poco frecuente.

Conoce a nuestro equipo médico

En Instituto del Lipedema Lanuvid Clínicas contamos con un equipo médico especializado en el diagnóstico y tratamiento del lipedema. Nuestro equipo acompaña a cada paciente desde la primera valoración hasta el tratamiento y seguimiento posterior, ofreciendo una atención personalizada y basada en la experiencia clínica.

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